Revista
Mavis lanza una colección de bombones para las fiestas navideñas de este año. Enfocados en la calidad y autenticidad, la marca explica que ofrecen "un producto único, en este caso, uniendo dos de los ingredientes más exquisitos del mundo: chocolate belga y pistacho persa".
La colección se compone de nueve bombones diferentes, en tres variedades de chocolate (negro, con leche y blanco), cada uno con un relleno exclusivo de pistacho en tres versiones: pistacho gianduja, pistacho gianduja crunch y praliné de pistacho. Estos bombones destacan por su calidad excepcional y las cuidadas recetas artesanales que caracterizan la chocolatería belga Jitsk.
Los pistachos Mavis, seleccionados por su origen persa, destacan por su sabor auténtico y su color verde natural. Los pistachos en combinación con el delicado chocolate belga son una joya de la naturaleza, convirtiéndose en un producto especial dentro de los surtidos de bombones gourmet.
Hendrik Jitsk es el maestro chocolatero, que con 32 años se ha convertido en una de las figuras más destacadas en el mundo del chocolate, siendo ganador de varios premios en Bélgica y triunfando en Japón con sus creaciones. Jitsk es conocido por su uso de técnicas avanzadas que trabaja tanto la textura como el sabor de sus productos, contando siempre con productos de origen orgánico y respetando principios de sostenibilidad. Esta colaboración con Mavis refleja su compromiso con la calidad y la creatividad.
Tanto Mavis como Jitsk comparten un objetivo común: ofrecer productos de la más alta calidad, respetando al máximo el origen de los ingredientes y la sostenibilidad. La pasta de pistacho utilizada en los bombones está elaborada exclusivamente con pistachos premium, sin aditivos ni colorantes, lo que garantiza un sabor auténtico y una experiencia natural en cada bocado. A su vez, el compromiso con la sostenibilidad se refleja en el uso de ingredientes obtenidos de pequeños productores que siguen prácticas agrícolas responsables.